Domingo 29 Ene, 2023

The Mission en Teatro Vorterix: Una oscura maravilla

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Crónicas
The Mission en Teatro Vorterix: Una oscura maravilla
Texto: Carlos Noro | Fotos: Martin Darsoul

Un clásico de la escena gótica vino a dar su canto a de cisne en argentina.

Casi como cerrando un círculo, este último show de The Mission en Argentina y en Sudamérica (a pesar de vivir hace más de 20 años en Brasil Wayne Hussey se encargó de aclarar varias veces, incluso en el medio del show, que las exigencias de un tour como este eran demasiado altas para la edad y las ganas de toda la banda, por lo que cerraron a posibilidad de volver) empezó con “Beyond the Pale”al igual que el mítico show de 1988 en Obras  (aquí con la pieza clásica “Tadeusz (1912-1988)” como intro). Claramente esta fue una decisión acertada porque esta canción sintetiza como pocas el adn de una banda como The Mission: oscura, ganchera, gótica y con una inconfundible melancolía que da cuenta de por qué los ingleses son uno de los pilares del lado más oscuro de los ochentas, al punto que antes del show, el soundtrack que se escuchó tuvo más de heavy metal que otra cosas dando la pauta  de cuanto bandas como Type O Negative, Paradise Lost o los más recientes Unto Others le deben mucho de su sonido a los ingleses.

Desde el punto de vista del contacto con la gente, el cantante y lider Wayne Hussey es de esos personajes que en escena tienen un atractivo y una personalidad muy particular. En este sentido a lo largo de show, de visible buen humor e incluso tomándose un vino directamente del pico, hizo valer tanto su encanto como su particular humor inglés; al punto que hizo callar y amenazó con retirar del lugar a alguien que insistentemente le pedía canciones (insólitamente de Sisters Of Mercy) una de banda que dejo hace años para formar T.M. y que es imposible que vuelva retomar. Más allá de esa anécdota, su desempeño fue perfecto, con una voz tremendamente conservada y apta para mostrar el dramatismo y los contrastes de las canciones.

Con una banda muy cercana a la formación original del grupo (a los fundadores Craig Adams en el bajo, Simon Hinkler en la guitarra y el mismo Hussey en guitarra de 12 cuerdas y voz; se les sumó el joven Alex Baum en la batería, la única cara novedosa), a lo largo de 17 canciones e grupo supo manejar con mucha solvencia y presencia escénica cada una de los momentos que sirvieron para recorrer la discografía del grupo.  De esta manera pasaron “Hands Across The Ocean”, la teatral “Serpent's Kiss” o la oscurísima “Met-Amor-Phosis”, que junto a “Garden of Delight” fue uno de los grandes momentos de la noche principalmente porque el nivel de tensión dramática resultó impecable. En este sentido, a lo largo de todo el set se pudo percibir todo lo que hace a The Mission, una propuesta que en vivo se torna fascinante: sin dejar de coquetear jamás con el estribillo pop y la cadencia rockera, el grupo es capaz de manejar una interesante paleta de oscuras sonoridades que terminan por darle a las canciones un toque inconfundible, principalmente porque pocas bandas logran ser oscuras, densas, melancólicas y bailables como los ingleses.

Más allá de recorrer sus propias canciones, una de las características que suele proponer The Mission en vivo tiene que ver en tomar canciones de otros artistas y llevarlas a su impronta, el caso de “Swon”, fue muy particular porque la cadencia de la canción es tan parecida a “Heroes” de David Bowie (mucho más lenta y densa) que fue un gran chiste que Hussey eligiera algunas estrofas de la versión del “duque blanco” para hacerse cargo de una influencia que no solo es notoria en esta canción para el grupo sino que recorre toda la discografía. “Like a Hurricane” de Neil Young esta altura es una canción que tiene el infaltable en el set de los ingleses principalmente por el nivel de tensión rockera que logra el grupo la transformó en una cancion propia. Más tarde, una extensa versión de la icónica “Wasteland”, tendría algunas estrofas de "Light My Fire" y " Hello, I Love You" de The Doors intercaladas, al igual que el cierre final del show con “Tower of Strength” que desembocó en una desgarradora y mínima versión de “You'll Never Walk Alone” de Rodgers & Hammerstein (un clásico de los musicales) con Wayne Hussey y Simon Hinkler despidiéndose lacónicamente de escena.

En este contexto, en un show que tuvo grandes momentos sostenido en enormes versiones de “Like a Child Again” (con una desgarradora interpretación de Hussey), “Grotesque” (con toda su impronta anti consumo de carne), “Severina” con un impecable trabajo instrumental de la banda como  a lo lergo de toda la noche, exacerbada en canciones como “Deliverance” y “Belief” con versiones potentes y extendidas; terminaron de confirmar que The Mission es una de las bandas que si te gusta la música oscura y melancólica, hay que ver en vivo alguna vez en la vida. Impecables.