Domingo 29 Ene, 2023

Con Mephistofeles antes del Noiseground Festival: “El principal objetivo de la banda es desagradar”

728x90
728x90
728x90
728x90
728x90
728x90
Entrevistas
Con Mephistofeles antes del Noiseground Festival: “El principal objetivo de la banda es desagradar”
Texto: Carlos Noro

Desde hace 10 años el Noiseground Festival es una referencia ineludible a la hora de hablar de sonidos pesados, oscuros y valvulares y de géneros como el stoner, el doom, el sludge y las vertientes más extremas. Desde estas páginas hemos estado en cada una de las ediciones y hemos celebrado el crecimiento de un encuentro que ha visto crecer y multiplicarse a un montón de bandas naciones e internacionales. Esta vez la edición promete ser de lujo con la presencia de Lucifer, Amulett, Dragonauta y los jóvenes Paranaenses de Mephistofeles, una de las referencias más interesantes respecto al doom denso, pesado y mala onda que hay hoy en día. Para que nos cuente de qué se trata todo eso hablamos con Gabriel Ravera, alma matter de un grupo que empezó como un proyecto solitario y hoy tiene repercusión incluso más allá de nuestras fronteras.

El año que viene están por cumplir 10 años desde que empezaste el proyecto ¿Cómo fueron esas primeras épocas donde empezaste a componer y grabar en soledad? ¿Tenías expectativa de armar una banda?

Todo es gracias a la voluntad de querer experimentar y grabar. Sabía que se podía grabar instrumentos por separado y disponía de ellos por lo que sentía que podía hacerlo bien. En cuanto a medios de grabación no tenía absolutamente nada más allá que la computadora de escritorio y un micrófono Genius que usaba mi vieja para video llamadas por Skype. ¡Por suerte agarraba muy buenos graves! (risas). Quería armar una banda pero nunca encontraba gente que quisiera hacer lo mismo que yo, y más allá de todo el mambo de la amistad y compartir diferentes ideas, si no se apunta hacia una misma dirección es difícil que las cosas funcionen. Mephistofeles tuvo un par de formaciones perdidas que se desvanecieron en el aire, pero ninguna generaba motivación de seguir con el proyecto hasta que encontré la formación de hoy en día. Durante ese tiempo sólo dejé que fuera un proyecto de “estudio”.

Paraná es una ciudad importante del interior del país pero me imagino que tendrá las dificultades que todos conocemos hacer este tipo de música (lugares para tocar, público, circulación en los medios y todo lo que suele ser complejo en argentina) Frente a esto ustedes generaron espacios autogestivos ¿Cómo fue cambiando la manera de encarar la carrera de la banda teniendo en cuenta esta cuestiones?

En Buenos Aires, siendo la capital del país, encuentro los mismos problemas y quejas que tenemos acá y es excactamente lo que destacaste. Es difícil hacer un género que no le gusta a casi nadie teniendo en cuenta que de por sí en Buenos Aires es escaso el público. Flasheamos un montón con la autogestión pero la verdad que tiempo después nos pareció una pérdida de tiempo ponerle tantas ganas a algo que ni siquiera el under de tu ciudad banca. Nunca pudimos generar siquiera un mínimo de compañerismo. Cuando la banda despegó un poco y nos empezaron a invitar seguido a fechas que estaban mejor organizadas, nos olvidamos por completo de lo que era gestionar una movida. Para nosotros no vale la pena hacerlo teniendo en cuenta dónde nos movemos nosotros y la mala onda que hay por estos lados. No desestimamos la autogestión de todas maneras, porque hay gente que de verdad hace un laburo impecable al respecto. Nosotros no hemos logrado ni el veinte por ciento de lo que puede llegar a hacer alguien que de verdad le pone ganas.

Me llamó la atención que en Discogs hay 23 versiones diferentes de “Whore”, el primer disco de ustedes. ¿Qué control tienen ustedes de las versiones? ¿Les aporta algo particular que haya tantas versiones dando vueltas? ¿Qué les aporta tener tantas versiones de un disco?

Hay muchísimas versiones dado que hicimos tiradas re cortitas con diferentes sellos a lo largo del mundo. Las propuestas nunca superaban a veces la cantidad de ciento cincuenta copias como mucho y los arreglos siempre eran que cuando se terminaban las copias, cesaba la producción. Además como no había ningún tipo de exclusividad sobre el disco (salvo en el formato vinilo) se hacían copias simultaneas en diferentes sellos. El formato que más hubo en cuanto a variedad fue en cassette. Creo que sumó un montón para que muchísima gente en diferentes partes del mundo obtuviera el disco, principalmente porque una versión de EEUU se vuelve impagable para alguien que vive en Asia por ejemplo, más que nada por el envío. Si algún sello de Asia nos contactaba, se laburaba una edición exclusiva que hacía las cosas más fáciles para los fanáticos que vivían por ahí. También nos dejó una moneda que ayudaba a la banda, pero más que nada se fabricaron muchísimas versiones debido a la demanda que había a lo largo del mundo.

                                                        

Aunque si uno escucha con atención puede intuir de donde viene el sonido de la banda, me interesa que lo cuentes vos ¿Cómo fueron mezclando influencias para lograr el sonido final del grupo?

El sonido de la banda fue mutando a medida que los tres crecimos tocando y armando temas la verdad. Fue bastante improvisado, pero bien marcado el sonido que tuvo cada disco y lo que creo que se destaca entre si es la madurez musical y habilidad de los músicos. Es lo más grato y positivo para nosotros. Al principio nos re prendimos en el mambo doom Stoner, pero tiempo después notamos que era bastante sofocante para la composición y decidimos ir más allá de eso y probar cosas distintas. Aprovechamos eso ya que teníamos la oportunidad de que un montón de gente nos escuchara, ya que están atentos a lo que sea que la banda saque.

“Black Sunday” fue además de ser el primer tema que compusieron es una canción que representa bastante el espíritu de la banda ¿Qué elementos sonoros incluye?

El tema en si es un poco absurdo, hoy en día puedo decir que son solo dos riffes y bueno, un solo perdido por ahí dentro del tema. La melodía de la voz es lo que lo hace llevadero en mi opinión. Nosotros no soportamos tocarlo la verdad, es una tortura. Una composición absolutamente obscena y carente de dinámica. De todas maneras lo hacemos de buena gana dependiendo el show en el que nos presentemos. Todo el mundo siempre espera escuchar “Black Sunday” en vivo y sólo obtienen enojo y decepción a cambio ya que rara vez lo solemos tocar (risas).

Particularmente la banda trata de ligar la música con la gráfica ¿En qué medida para vos termina de cerrar el concepto del grupo?

Las gráficas maduran junto con la banda me parece, no es algo que tenga caducidad o que termine de cerrar en algún concepto en general. Mephistofeles tuvo como etapas gráficas muy marcadas a lo largo de sus discos que de alguna manera fueron renovándose y apuntando a algo cada vez más elaborado. Siempre llamaron la atención pero creo que la banda tiene potencial para crear su propia identidad con contenido más original y sincero. Violent Theatre es la expresión máxima en cuanto a eso. Obviamente no le gusta a nadie la tapa y está bien. De todos modos a lo largo de los años siempre se mantuvo el principal motivo detrás de la imagen de la banda: desagradar, tanto desde la música como desde el arte.

“Violent Theatre” es el nuevo disco del grupo ¿Qué elementos de “Whore” (2016), “ Satan Sex Ceremonies” (2019) y de “I'm Heroin” (2020) recupera? ¿En qué te parece que cambia?

Siento que VT no tuvo necesidad de mirar al pasado para su composición, desarrollo y producción. Nos gusta que cada disco represente una etapa en la banda y sus “conflictos” hasta ese momento. En mi opinión VT representa cierta madurez sónica, seriedad y criterio. Hay una preocupación por el disco. Ya hemos experimentado hasta cansarnos con fierros y aparatos viejos (De manera completa y absolutamente no profesional) por loq decidimos que ya no era el sonido adecuado para la banda. Las composiciones son un poco más “extremas” y tiradas de los pelos hacia el metal, pero aun así sin dejar de tener algo setentoso, más allá de que el sonido vintage esté o no. Tiene algo inexplicable que aún sigue caracterizando a la banda en su sonido y la hace resaltar de las demás.

Desde lo lírico ustedes apuestan a crear un ambiente de terror tipo clase b y además dar cuenta de la frustración y de la violencia. Es más en “Frustrated”, una de la canciones del nuevo disco hablan entre otras cosas de la falta de esperanza y de que la vida no tiene sentido mientras que en “The Meaning Of All Evil” hablan de un sistema que lava las mentes ¿Cómo van construyendo esas historias? ¿Por qué el inglés te resulta más amigable para contar eso?

Normalmente se narran desde experiencias que cada uno vive. En cuanto a The Meaning resultó ser como un cliché tipo protesta que no tiene vencimiento, ya que básicamente se queja de las mismas cosas que aún no han cambiado en el mundo desde hace muchos años ya Respecto al inglés  admiro bandas inglesas y fue casi inevitable que yo también quisiera hacer música en inglés. De todas maneras admiro mucho a los que sí saben expresarse en español y logran transmitir naturalmente lo que quieran decir sin mucha vuelta. Barón Rojo o Riff fueron bandas que me fascinaron con eso.  Siempre fui conflictivo con el español para mis proyectos, pero está demás decir que no es por desprecio al idioma.

Una de las cosas que se escucha en el disco es una búsqueda por incorporar riff más rockeros y varios momentos de cuelgue psicodélico ¿Cuál es la idea al contrastarlos con momentos más pesados y doom?

La verdad que nunca pensé en nada de esto, los temas se van como “armando” solos dentro de la inconsciencia general que tiene la banda para componer. Se siente como si la banda nos pide a nosotros, los músicos, hacer las cosas así sin dar muchas vueltas. Respecto a la incorporación de cuelgues más psicodélicos, es algo que mi bajista me hizo notar durante las mezclas. No me había percatado de eso, ya que desde un principio nadie tuvo la idea de que el disco tuviera algún mambo psicodélico.

Me da la sensación de que como banda tienen la postura de generar rápidamente canciones y grabaciones en vez de someterse a largos procesos de grabación en el estudio ¿Le interesa que en cada grabación se muestre lo que sucede en ese momento particular de la banda?

Normalmente grabamos cuando sentimos que “es el momento” de maquetear o grabar un demo (O un disco) si la canción a nuestro criterio “suena”. No somos locos por guardar registros constantemente de lo que hacemos y nos gusta ser cautelosos a la hora de sacar algo a la vista, así sea un demo. Cada disco de la banda demuestra un hito en su madurez artística y eso es lo más gratificante para nosotros. No buscamos como objetivo sacar un disco distinto cada vez que podemos, ni lo pensamos así. El resultado termina hablando por si solo al respecto de cómo evoluciona el proyecto.

¿Que implica para ustedes ser parte del Noiseground Festival y que sienten que aportan?

No sabría decirte bien qué les parecerá que aportamos a ellos, pero está buenísimo ser parte de algo organizado por Noiseground. Se siente serio y profesional. Nos da confianza en cuanto a la calidad del show y el compromiso que le tenemos que poner para seguir formando parte de sus eventos.